behaviorspectrum
© Illustration by Roger Abrantes with drawings from Alice Rasmussen
Lo enigmático de las ciencias del comportamiento es que no se trata de ciencias exactas, en el mismo sentido en que pueden serlo la física o las matemáticas. Como dice Roger Abrantes, es útil pensar en el comportamiento como el espectro de la luz: es tan difícil decir cuando el amarillo se convierte en anaranjado, como cuando un comportamiento se transforma en otro. Es un continuo de cantidad, perceptible a través de su duración, y descriptible solo cuando la cantidad se transforma en calidad.

Los comportamientos amigables, inseguros, pacificadores, y temerosos forman parte de un continuo, al igual que los asertivos, los confiados y los agresivos. La distinción entre dos conductas es un asunto de función, y la linea divisoria entre una categoría está relacionada con las habilidades observacionales, los parametros contextuales y las convenciones en el tema; la forma en que lo entendemos depende de las definiciones usadas.
A nuestro cerebro le gusta ordenar la información almacenada en pequeñas cajas etiquetadas, pero cada tanto, es un buen ejercicio mental desordenar todo y obligarnos a ordenarlo de otra forma, aunque sea por un momento.
En las ciencias del comportamiento nos gusta catalogar, medir y cuantificar estos continuos, ya que es necesario para adoptar convenciones y poder evaluar resultados. Pero no debemos olvidar que lidiamos con un gradiente sumamente dinámico, en donde cada color (conducta) se difunde en las demás a diferente velocidad e intensidad, dependiendo del individuo y el contexto.
Los animales somos individuos con una biografía, además de biología. Nuestros genes, experiencias de vida, aprendizajes, relaciones sociales y temperamentos nos moldean y condicionan el espectro de conductas en el cual nos movemos.

 

Publicado por Verónica Ventura

Nací y crecí en Montevideo, Uruguay. Soy Bióloga especializada en comportamiento, Diplomada en Bienestar Animal y Técnica en Intervenciones Asistidas con Animales. Mi grupo familiar incluye a dos niños y 7 perros. Apasionada por el conocimiento, he dedicado mi vida al estudio del comportamiento animal, y a la mejora de las relaciones humanas con los demás animales. Amante y admiradora de todos los animales, los he convertido en mis maestros, usando la ciencia como medio para lograrlo. He estudiado desde roedores subterráneos, monos tropicales y chimpancés, pasando por animales de zoológico y en rehabilitación, hasta llegar a los perros de terapia y asistencia. En este espacio pretendo compartir la ciencia del comportamiento en idioma español, en una lenguaje que sea accesible para todos, citando fuentes serias y los últimos trabajos de las revistas indexadas. También crear espacios de reflexión sobre nuestros vínculos con los demás animales. Este blog tiene un claro énfasis en la etología canina y en nuestra relación con los perros domésticos, por varias razones. Por un lado, debido a que las mascotas que comparten nuestros hogares conforman la gran mayoría de los animales con los cuales nos relacionamos diariamente. Por otro lado, a que hay una gran escasez de conocimientos serios acerca de estos temas en nuestra región, específicamente de material en español. Además, hace ya varios años que trabajo con perros y con personas, y he tenido el privilegio de ser testigo de varios de los maravillosos resultados de un vinculo sano, equilibrado y justo para ambas partes. Y por ultimo, por que los perros con los que convivo son mi familia, mis compañeros y mis maestros, y siento la obligación de trabajar permanentemente para mejorar mi relación con ellos, para entenderlos y que puedan ser lo más felices y plenos posible.

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