Control vs Comunicación: las trampas de la coerción con nuestros perros

Siguiendo con la idea de acercar información seria y variada acerca de comportamiento animal en idioma español, y sintiendo que las relaciones con nuestros perros necesitan de esta mirada respetuosa y reflexiva, hoy traigo unas palabras de Prescott Breeden, Director de The Pawsitive Packleader y cofundador de la Sociedad para la Promoción de la Investigación Aplicada en Ciencia Canina (SPARCS). 

“Me resulta simplemente fascinante cuando escucho a mis amigos y clientes insistir en que sienten que su perro está controlándolos. Desde comportamientos para obtener atención como saltar, ladrar, tocar con la pata o dar toquecitos con el hocico, hasta comportamientos tan ilegales y molestos como romper la basura o robar la comida de las mesadas. Frustrados con estos comportamientos, los propietarios y los entrenadores se han aferrado a la idea de que pueden volver a tener el control estableciendo límites y haciendo que nada en la vida sea gratis. Estos programas son llamados frecuentemente programas de liderazgo, y mientras que el método puede llegar a ser efectivo, son extremos y no ayudan a las personas a tener el foco adecuado: cómo construir confianza y comunicación con sus perros. 

Los métodos que recurren a la intimidación y la coerción para establecer límites  pueden ser extremadamente dañinos para la mente de nuestros perros. Nuestra vida con animales de compañía se trata de compartir un vínculo emocional, un vínculo social. No se trata de controlar cada impulso que tienen y privarlos de reforzamiento. Qué tan dañino puede ser si cada vez que tu pareja viene a ti buscando afecto, estiras tu brazo mostrando distancia y le dices “perdón, pero primero ve a aspirar el living, y después te doy un abrazo”. Esto no es antropomorfizar, ya que cualquier vínculo social es un vínculo social. Mientras que hay una complejidad diferente que en nuestras relaciones humanas, los cánidos forman vínculos sociales similares a las familias humanas. El principio de rechazar constantemente a un miembro de la familia cuando pide afecto es extremadamente venenoso para ese vínculo. 

Cualquier tipo de módulo de control va a dañar la confianza de nuestros perros. La razón es que es son excesivos y no hay ningún perro en el planeta que pueda racionalizar el propósito. La idea de que no tenemos el control sobre nuestros perros todo el tiempo es absolutamente descabellada. Como sociedad, podemos tenerlos encerrados, atados, restringidos, esterilizados o sacrificarlos por un capricho, y sin nosotros ellos morirían sin el agua y la comida que les proveemos. Aumentar el control no es la solución para mejorar la relación con nuestros perros; el aumento en la comunicación sí lo es. La confusión entre la falta de comunicación y la falta de control debe ser corregida antes de intentar la modificación de comportamiento. 
Abandonar un paradigma de control no implica que dejemos que nuestros perros hagan lo que quieran; de hecho, todo lo contrario. La educación apropiada debe canalizar el comportamiento del perro a salidas permitidas a través del entrenamiento de comportamientos nuevos que sean incompatibles con los viejos. 

Algo que pasa muy a menudo cuando cuando tratamos de establecer límites para la modificación de conducta es que hay un enfoque primario en castigar el comportamiento no permitido (mediante correcciones verbales/físicas o un tiempo fuera). Sin embargo, hay un riesgo inherente y es que mientras los límites se continúan acumulando, el perro empieza a sufrir de estrés adicional por miedo a romper las reglas. Cuando comienzas con unas pocas reglas y te focalizas en ellas, ves en estos perros tanto una disminución en el estrés como una mejora en sus habilidades para aprender. Para prevenir la susceptibilidad que tenemos de crear miles de límites con nuestros perros, sugiero que empecemos con 5 límites básicos, los cuales tienen que ser claros, no ambiguos, y consistentes.

Mis sugerencias son: 
– No morder (lo que implica dientes sobre piel humana) 
– No saltar a desconocidos o visitas
– No canalizaciones ilegales de impulsos (masticar cosas no permitidas, revolver la basura, subirse a mesas y  mesadas, etc)
– No tirar en las caminatas al extremo de sentir que nos sacan el brazo de lugar. 
– No tocar mi comida (el criterio es tocar, no oler. Siempre hay que crear límites claros que nos permitan estar tan cerca del 100 % de consistencia como sea posible)

 A medida que avancemos en el entrenamiento, estos ya no serán problemas de comportamiento, porque los nuevos comportamientos incompatibles que los remplazan tendrán una poderosa historia de reforzamiento. En ese momento puedes crear y agregar nuevas conductas, pero igual nunca tener más de 5. Lleva tiempo y consistencia construir un repertorio confiable de comportamientos nuevos. 

Observen que todos los límites sugeridos en la lista de arriba son fisicamente objetivos. Tus dientes me tocaron o no. Los límites que son subjetivos pueden ser extremadamente confusos. Los perros no consultan el  reglamento antes de cada impulso. Nuestro control de impulsos  proviene de las increiblemente complejas combinaciones de funciones de la corteza prefrontal del cerebro, región que se encuentra mucho menos desarrollada en nuestros perros. Enseñarles que saltar en el sofá está permitido cuando las letras “B.I.E.N” lo preceden, pero que es ilegal cuando el contexto es idéntico visualmente, es altamente confuso para un perro. Sus centros de lenguaje están aun menos desarrollados que su corteza prefrontal, por lo que nuestras palabras son, en su gran mayoría, nada más que un tono en constante cambio para los oídos de un perro, y no necesariamente asociaciones descriptivas de un comportamiento. Los perros no son capaces de leer empáticamente nuestra mente para descifrar si un impulso esta BIEN en ese momento, por lo que precisar información de nosotros (y menos aun información verbal) para que haga la diferencia contextual entre reforzamiento o castigo va a dañar nuestra habilidad de ser justos y consistentes.

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La Dra Susan Friedman dijo una vez: “no tenemos el derecho de privar a un animal de reforzamiento” y encuentro esta frase increíblemente profunda. Los perros tienen necesidades e impulsos biológicos que no les resultan fácil de controlar. Sin embargo, te aseguro que lo están intentando. Están aprendiendo constantemente para aumentar los comportamientos que producen la recompensa y disminuir los que producen castigo, esa es la forma en la que actúa la naturaleza. El entrenamiento en positivo no es el entrenamiento permisivo, pero todas las buenas relaciones involucran dar y recibir, y no hay nada de malo con darle a nuestros compañeros cosas gratis. Cuando construyes una buena comunicación ente tu y tu perro, las cosas gratis en la vida se vuelven mucho más impresionantes.”

El Tao alimenta al no forzar
Al no dominar, el maestro guía. 
– Tao Te Ching

Perros Enfocados

Traducción de EtoBlog del Articulo Original de  

“No puedo hacer que mi perro me escuche!” Frecuentemente escucho esto de dueños de perros frustrados. Están frustrados porque sus perros parecen estar interesado en cualquier cosa menos en ellos. Estoy seguro que todos hemos experimentado esos momentos en los que le pedimos a nuestro perro que que siente o que venga sin obtener respuesta alguna. Casi que puedes ver las palabras rebotando inofensivamente (y de manera inefectiva) en su cabeza. Es frustrante pero no es algo en lo que estamos atrapados. Es algo que podemos cambiar.

El problema es el foco. Necesitamos que nuestros perros nos presten atención. Hay un montón de cosas en el mundo para que nuestros perros les presten atención. Pero no todo está perdido. Tenemos una gran habilidad de moldear en lo que nuestros perros se enfocan mediante las experiencias que les proveemos. Tristemente, demasiadas personas piensan que tienen ganado el derecho a tener la atención de su perro y deben ser capaces de exigirlo. Pero no funciona de esa forma.

Menos interesante que….

Es un simple hecho comportamental que, si tu perro está interesado en cosas que no seas tu, entones eres menos interesante que esas cosas!! Fallas en mantener el interés de tu perro.

Las personas comúnmente regañan a su perro por no ponerles atención. Si el perro no estaba interesado en ellos antes de que le comenzaran a gritar, no es muy probable que esté más interesado ahora. Al rezongar al perro para atraer su atención podemos obtenerla, pero la misma estará más centrada en qué vamos a hacerles de malo si se distraen. Una respuesta mejor sería que pudieras resultarle más interesante a tu perro en lugar de ser más amenazante. Es más fácil de lo que crees.

Se más interesante.

Una forma sencilla de ser más interesante para tu perro sería llevar ropa interior de panceta. Pero no es muy práctico, por muchas razones. Pero hay otras formas que funcionan casi tan bien como esa. Encuentra qué le gusta a tu perro. ¿Tiene un juego o juguete favorito? ¿Una actividad favorita? Quizás solo le gusta que lo acaricies y lo felicites. Y a todos los perros les gusta la comida. Confía en mi, comen todos los días. Cuando se trata de comida, puede que necesites ser más interesante que lo que le sirves habitualmente para la cena. A los perros les gustan las cosas muy olorosas: queso, pescado, jamón, panchos, etc. Las cosas que tu perro no come habitualmente serán las más valiosas.  Haz una prueba con varias cosas y mira con qué se vuelve loco tu perro. Lo mismo para los juegos y los juguetes. Quizás a tu perro le gustan los juegos de tirar. O ama su pelota más que nada en el mundo. Hasta quizás se puede volver loco por un juguete con chifle. Pero no lo sabrás hasta que pruebes y lo averigües.

Secretos para el éxito

Saber las cosas que le gustan a tu perro es sólo la primer parte del rompecabezas. De alguna forma debes hacerles saber que tienes eso que quieren y cómo pueden hacer para que lo compartas con ellos. Demasiado seguido veo entrenadores que le piden demasiado a sus perros antes de darles una migaja de recompensa a cambio. ¿Porqué tu perro te prestaría atención si tienes lo que él quiere pero  no parecieras dispuesto a desprenderte de ello? Así que la siguiente parte de nuestro plan consiste en mostrarle a nuestro perro que todas esas cosas que le encantan están ahi y son fáciles de obtener.
Uno de los secretos que he encontrado es ser espontáneo. Mientras puede resultar conveniente programar horario de juego o tiempo de entrenamiento, nuestros perros construyen su visión del mundo en base a sus experiencias. Si saben que los juegos, o el entrenamiento, o los premios, sólo ocurren en ciertos lugares o bajo ciertas circunstancias, no hay razón para prestarte atención si no es probable que “ lo bueno” vaya a aparecer.  Si lo divertido empieza a aparecer en cualquier momento, cualquier lugar, y bajo cualquier circunstancia, ¡esa es una buena razón para prestar atención!  Ahora, el denominador común de que algo divertido podría suceder tienes que ser tú. No solo por que tu eres TU, sino porque le has demostrado que lo divertido aparece en cualquier momento que tu estas presente!
Otro secreto es ser generoso. La noción tradicional del entrenamiento ha enfatizado de que no debemos dar a nuestros perros las cosas que quieren “gratis”. De que deben trabajar para obtener todo. Mientras hay cierta sabiduría en la idea de que de enseñarle a nuestros perros que “yo haré cosas por ti si tu haces cosas por mi”, las personas frecuentemente le piden demasiado a sus perros a cambio de muy poca recompensa. Mi perro puede ir a explorar ese increíblemente atractivo olor nuevo cerca de ese árbol GRATIS. ¿Vale la pena prestarme atención a mi en lugar de ir a investigar ese olor si tienen que realizar 3 o 4 comportamientos para quizás ganarse un premio? ¿Pero que tal si le pagamos muy bien por hacer poco? ¿eso cambiaría su actitud? Así que mientras estamos siendo espontáneos ofreciendo a nuestros perros las cosas buenas, debemos ser generosos y hacer que sea fácil para ellos ganar un montón de lo que les gusta más con muy poco esfuerzo.

La atención es divertida!

En realidad se trata de mostrarle a nuestros perros que las mejores cosas provienen de nosotros! Y más que eso, que esas cosas buenas llegan en cualquier momento y que son increíblemente fáciles de ganar.  Pero mi perro no va a creerlo solo porque decidí ser bueno con él un sábado de tarde. Tiene que transformarse en un estilo de vida. Claro, hay  momentos en que tendremos que ser más estrictos acerca de cuando ceder a las cosas buenas, como por ejemplo, cuando estamos enseñando comportamientos nuevos. Pero si a mi perro se le hace demasiado difícil obtener de mi cosas buenas y divertidas ¿podemos culparlo cuando las busque por si mismo en el resto del mundo? Hay un montón de cosas muy interesantes allá afuera, y son gratis.

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Pero si soy espontáneo y generoso, y no estoy regañando para obtener atención, mi perro vive en un mundo donde las cosas divertidas vienen de mí al azar y casi gratis. Solo debo pedir por un comportamiento rápido y bien conocido y que la respuesta tenga una recompensa grande. Te quedarás sorprendido con qué rapidez tu perro comienza a prestarte más atención luego de apenas unos días con este método. Todas las “cosas gratis” a las que le prestaba atención antes no parecerán tan interesantes como lo serás tu en solo unos pocos días.
Ya ves que el secreto de ser más interesante para tu perro es solo SER MÁS INTERESANTE PARA TU PERRO! No tenemos ese derecho ganado. La atención no se logra exigiéndola. Si queremos ser el foco de nuestro perro, tenemos que crear una relación donde esa atención en nosotros lo retribuya de manera que el perro disfrute y quiera. Parece tan simple cuando pensamos en ello.

Las mascotas despiertan instintos maternales en las mujeres

Un nuevo estudio ha encontrado que las madres muestran los mismos instintos maternales hacia su perro que hacia su hijo.
Escáneres del cerebro ya habían mostrado previamente que las redes neuronales que intervienen en formar y mantener los vínculos sociales se ven activadas cuando se muestran fotos tanto de niños como de perros.
Los investigadores del Hospital General de Massachusetts se dispusieron a explorar con qué cercanía la relación con un perro reflejaba la de con un hijo. Resultados de 14 mujeres que tenían hijos entre 2 y 10 años y perros mascotas por más de años, reflejaron la importancia de las estructuras que se activaban cuando miraban fotografías de ellos.
Lori Palley, del Centro de Medicina Comparativa, expresó: “las mascotas tiene un lugar especial en la vida y el corazón de muchas personas, y hay evidencia irrefutable de estudios clínicos y de laboratorio de que la interacción con mascotas puede ser beneficiosa para el bienestar físico, social y emocional de las personas”
“Varios estudios previos han encontrado que los niveles de neurohormonas como la oxitocina (la cual está involucrada en los vínculos sociales estrechos y en el apego maternal) aumentan luego de la interacción con las mascotas. Y nuevas tecnologías de imágenes cerebrales nos están ayudando a entender las bases neurobiológicas de esta relación, lo cual es muy emocionante.”
Las imágenes de escáneres por resonancia magnética muestras que las partes del cerebro relacionadas con las emociones, la recompensa, el procesamiento visual y la interacción social recibieron más oxígeno cuando se les mostraba a las personas fotografías de sus hijos o sus mascotas, y menos cuando veían imágenes de otros niños o animales.
La Sustancia Nigra y el Area tegmental ventral (SNI/ATV), región muy importante para la formación de vínculos se vio activada únicamente en respuesta a imágenes del hijo de la participante.
El giro fusiforme, el cual está involucrado en el reconocimiento facial y otras funciones de procesamiento visual, mostró una mayor respuesta frente a imágenes del propio perro que imágenes del hijo, encontró el estudio publicado en la revista de acceso libre PLOS ONE.
El neuropsicólogo clínico Dr Luke Stoeckel dijo: “Aunque este es un estudio pequeño que puede no aplicarse a otros individuos, los resultados sugieren que hay una importante red neuronal común en la formación y mantenimiento de vínculos estrechos que se activa cuando las madres miran tanto las imágenes de sus hijos como de sus perros.”
“También se han observado diferencias en la activación de ciertas regiones que pueden reflejar la varianza en el curso evolutivo y la función de estas relaciones. Por ejemplo, creemos que la gran respuesta del giro fusiforme a las imágenes de los perros de las participantes podría reflejar la creciente dependencia en pistas visuales en lugar de verbales en la comunicación humano-animal”
El profesor asociado en psiquiatría Dr Randy Gollub señaló: “Las similitudes y diferencias en la actividad cerebral reveladas por los escáneres podrían ayudar a general hipótesis para eventualmente proporcionar una explicación para las complejidades subyacentes a las relaciones entre los humanos y los otros animales”

Los perros prefieren las caricias mucho más de lo que pensábamos

Parece que el el famoso “Buen perro” no es suficiente para nuestras mascotas. Sorprendentemente, una nueva investigación muestra que los perros prefieren las caricias a los elogios verbales.
“Dedico la mitad de mi día a hablarle a mi perra”, confesó a El Huffington Post el Dr Clive Wynne, co-autor del estudio,profesor y director del Colaboratorio de Ciencia Canina de la Universidad Estatal de Arizona. “Siempre parece ser muy importante para ella. Es bastante shockeante descubrir que lo que le decimos a los perros parece que no sea tan gratificante para ellos después de todo”

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