Los perros no son lobos, y nunca deberíamos haberlos tratado como tales en primer lugar. Los perros comparten un ancestro con los lobos modernos, pero con muchas modificaciones que los hicieron animales únicos y con grandes habilidades para comunicarse, interactuar y vincularse con nosotros, los humanos.
El argumento de que los se ha visto que los lobos viven en núcleos familiares, lo que deja obsoleto los conceptos de “animal alfa” y otros tantos, no significa que los perros no posean liderazgo en sus relaciones sociales. Los verdaderos líderes en las sociedades animales son los que cuidan el grupo, y velan por el bienestar de todos sus integrantes. Son los que promueven la armonía, y no el despostimo. Todos los seres sociales necesitamos jerarquías para mantenernos unidos y ordenados, aunque muchas de ellas son dinámicas y no-lineales.
Biológicamente, un animal “domintante” es el que tiene prioridad de acceso a un recurso determinado (hembras. alimento, resguardo, sombra, etc) y NO implica creerse más que otro, ni sentirse superior, ni discriminar. Se ha observado que en muchos animales la dominacia social sumamente dinámica, y la prioridad a diferentes tipos de recursos puede cambiar con el tiempo y las situaciones.
Por ejemplo, hay algunos perros que quieren ser los primeros que reciben a las visitas, otros ser los que se sientan en el sillón preferido, otros los que están más cerca de nosotros en el living. Y pueden llegar a estar dispuestos a enfrentarse a otros por acceder a ello.
Aunque desde nuestra visión humana nos resulte desagradable, en el entrenamiento en positivo, usamos inevitablemente el concepto biológico de jerarquía. No tratamos de controlar el comportamiento del perro mediante la fuerza ni la coercion, sino que lo hacemos controlando los recursos que el perro quiere o necesita (alimento, juego, afecto, etc). Al nosotros ser los que manejamos estos recursos tan importantes para el perro, estamos indirectamente manejando su respuestas al ambiente. De esta forma el perro no actúa por miedo, sino por respeto y por anticipación de las recompensas que espera al hacerlo. Esta es la base para una organización social saludable y beneficiosa para todos.
Dicho esto, a veces también es divertido y saludable para todos dejar que ellos nos guíen y nos lideren, controlando, por ejemplo, hacia donde vamos o los tiempos de juegos. Este dinamismo es lo que nos nutre y nos permite la confianza mutua.

Publicado por Verónica Ventura

Nací y crecí en Montevideo, Uruguay. Soy Bióloga especializada en comportamiento, Diplomada en Bienestar Animal y Técnica en Intervenciones Asistidas con Animales. Mi grupo familiar incluye a dos niños y 7 perros. Apasionada por el conocimiento, he dedicado mi vida al estudio del comportamiento animal, y a la mejora de las relaciones humanas con los demás animales. Amante y admiradora de todos los animales, los he convertido en mis maestros, usando la ciencia como medio para lograrlo. He estudiado desde roedores subterráneos, monos tropicales y chimpancés, pasando por animales de zoológico y en rehabilitación, hasta llegar a los perros de terapia y asistencia. En este espacio pretendo compartir la ciencia del comportamiento en idioma español, en una lenguaje que sea accesible para todos, citando fuentes serias y los últimos trabajos de las revistas indexadas. También crear espacios de reflexión sobre nuestros vínculos con los demás animales. Este blog tiene un claro énfasis en la etología canina y en nuestra relación con los perros domésticos, por varias razones. Por un lado, debido a que las mascotas que comparten nuestros hogares conforman la gran mayoría de los animales con los cuales nos relacionamos diariamente. Por otro lado, a que hay una gran escasez de conocimientos serios acerca de estos temas en nuestra región, específicamente de material en español. Además, hace ya varios años que trabajo con perros y con personas, y he tenido el privilegio de ser testigo de varios de los maravillosos resultados de un vinculo sano, equilibrado y justo para ambas partes. Y por ultimo, por que los perros con los que convivo son mi familia, mis compañeros y mis maestros, y siento la obligación de trabajar permanentemente para mejorar mi relación con ellos, para entenderlos y que puedan ser lo más felices y plenos posible.

Dejá un comentario

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.